Cuando las tardes se vuelven más oscuras, la vida se traslada a la cocina. Aquí las sopas hierven a fuego lento, aquí se hornea los domingos y aquí se reúnen los amigos con una copa en la mano mientras la comida se termina. La cocina es la habitación que más trabaja en otoño, y merece ser a la vez bonita y bien pensada.
En la decoración escandinava, una buena cocina rara vez consiste en tener más cosas, sino las cosas adecuadas: una superficie de trabajo amplia, almacenaje cerrado que aporta calma y unas pocas baldas abiertas que muestran lo que usas cada día. Aquí tienes cinco muebles que convierten la cocina en el centro natural de tu casa.
Una isla que reúne a todos
La isla de cocina es el lugar donde uno pica cebolla mientras otro pone la mesa. Este modelo tiene ruedas y un tablero abatible que en pocos segundos la convierte de superficie de trabajo en mesa de desayuno. Gracias a los enchufes integrados, el robot de cocina o la cafetera pueden quedarse justo donde los usas.
Isla de Cocina con Ruedas con Tablero Abatible y Enchufes – 134,5x75,2x90,5 cm →
La ayudante con ruedas
Un carrito de cocina es el mueble más flexible de la cocina. Acércalo como superficie extra cuando horneas, colócalo junto a la mesa como carrito de servicio cuando llegan los invitados y apárcalo contra la pared cuando termina la noche. El botellero y los ganchos hacen que las botellas y los paños tengan siempre su sitio.
Carrito de Cocina con Botellero, 2 Armarios y Ganchos – 67x37x88 cm - Marrón Rústico y Negro →
Muestra lo bonito, esconde lo práctico
El equilibrio escandinavo entre lo abierto y lo cerrado se concentra en un mueble como este. Tras la puerta de cristal, la cerámica y las copas bonitas quedan a la vista sin coger polvo, el hueco abierto acoge libros de cocina o un frutero con manzanas, y el armario cerrado se encarga de todo lo que no necesita verse.
Mueble de Cocina con Hueco Abierto y Puerta de Cristal – 80x35x97 cm →
Una despensa que aporta calma
Cocinar en otoño exige espacio: harina, conservas, legumbres secas y todos los tarros de especias. Un armario de cocina alto con cuatro puertas y estantes regulables lo guarda todo tras puertas cerradas. El resultado es una cocina que se siente ligera incluso cuando la despensa está llena.
Armario de Cocina con 4 Puertas y Estantes Regulables – 76,2x40,2x183 cm - Gris Claro →
Más superficie, menos agobio
Una superficie de trabajo extra suele ser lo que falta en una cocina. Con tres niveles abiertos sobre una estructura de acero consigues tanto un buen espacio para trabajar como sitio para ollas, tablas de cortar y cestas debajo. La madera rústica da calidez a la cocina y encaja igual de bien en una cocina de campo que en una moderna.
Mesa de Cocina con 3 Niveles y Estructura de Acero – 100x50x90 cm - Marrón Rústico →
Una cocina no necesita una reforma para funcionar mejor. A menudo basta con un mueble que dé más superficie de trabajo, un armario que esconda el desorden o un carrito que rueda hasta donde hace falta. Elige lo que simplifique tu día a día y deja que la cocina sea la habitación donde el otoño se siente más cálido.




